Al celebrarse en estas fechas los 20 años de la Casa de la Cultura , es lógico, justo y necesario que podamos disfrutar de una nueva exposición de Francisco Ávila, una de las personas que contribuyó en su momento a la creación de nuestra Casa de la Cultura para que con su tesón, este Centro Cultural sea hoy día uno de los más importantes, en cuanto a ejecución cultural en la provincia de Granada,

En el Arte, como en otros aspectos de la vida, si uno es “auténtico” con lo que realiza solamente queda alabar la integridad de su quehacer tanto a nivel artístico como humano. Hablar de una persona que ha supuesto un valladar de nuestra cultura local, es para mi un privilegio, puesto que, queramoslo o nó, la cultura se mueve por iniciativas, motivaciones e inquietudes de personas concretas para después colectivizarse con su aprobación, desde las instancias oficiales, en las que el ha tenido también mucho que ver. Nadie puede negar que Francisco Avila, ha sido, junto a otros, un luchador constante por la realización de actividades culturales, en Maracena, a pesar de las filias o fobias que se puedan crear en torno a una persona, y es más que justo reconocer su encomiable labor al frente de responsabilidades institucionales en Maracena en cuanto a la Cultura se refiere, al haber sido representante del pueblo, elegido democráticamente en varias ocasiones.

La exposición que nos presenta, en esta ocasión, después de su larga y dilatada trayectoria, en cuanto a temática, se centra, en ese paraíso de quietud y belleza que poseemos todos los granadinos como es la ALPUJARRA. Sus rincones mágicos, ese redescubrimiento que supone pasear por sus calles, sorprendiendo emotivamente nuestra sensibilidad y su estructura identificativa, arquitectónicamente hablando, creo que es la temática ideal para su estilo y forma de plasmar el Arte.

Francisco Ávila modela la arcilla, para crear un universo particular en cuanto su ejecución, creando un sello identificativo para lograr lo que perseguimos todos los Artistas Plásticos, un lenguaje propio que sea reconocible como nuestro.

En su lógica evolución el nunca se ha quedado estancado y su obra evoluciona con nuevas aportaciones como puede ser el añadido cromatismo de los pigmentos a lo que en etapas anteriores era el color natural del barro,. El ha conseguido con su Arte, que disfrutemos de la tridimensionalidad de la materia enriquecida con todo el detallismo posible, para realzar el relieve en sus composiciones matéricas.

La discreción en el color, el barroquismo minuciosamente elaborado, la perfecta terminación, la independencia de su línea creativa, muy personal y ajena a modismos y estilos, reflejan concienzudamente las cualidades, de su personalidad y su quehacer artístico, siempre partiendo honrosamente desde una estructura totalmente artesanal, sin menoscabar este origen, pues cada día que pasa, hay que valorar y reivindicar de forma casi urgente todo lo que esté realizado con las manos.

Esta nueva muestra de sus obras se complementa, con la presentación de una nueva producción literaria, en forma de libro, escrito por Francisco Ávila titulado “ EL LIBRO DE PACO ” que nos relata las peripecias anecdóticas de su vida, y que nos puede servir para poder entender mejor la idiosincrasia de los maraceneros, aunque a algunos les escueza, a la vez que conocer mejor a la persona del autor, al estar escrito en clave autobiográfica. Lo que es indudable, es que es un documento escrito inestimable, para poder valorar la historia reciente de este pueblo nuestro como es, Maracena, que servirá para rememorar vivencias a los autóctonos, y como descubrimiento ilustrativo para los foráneos.

 

Jesús Carlos Cardenete Lopez

Artista Plástico